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domingo, 20 de octubre de 2013

Comer en China es un asunto arriesgado

En todos los países del Mundo han ocurrido serios incidentes alrededor de la industria alimentaria. No se libra ni uno solo. Adulteraciones, aditivos prohibidos, intoxicaciones y un sinfín de irregularidades ante las cuales las autoridades suelen ir a rebufo del "ingenio" de los productores. Pero si un país se lleva la palma en cuanto a burradas practicadas sobre los alimentos ese es sin duda la China. Supongo que la razón debe ser que son muchas bocas que alimentar, pero algunas prácticas llevadas a cabo en los últimos no se justifican ni como fruto de la mente más perversa.  Ni por todo el hambre del mundo. Veamos algunas.

Síndrome de la cabeza hinchada

En 2004 alrededor de 70 bebés murieron por la ingesta de leche adulterada. Al cabo de unos días de tomar la leche en polvo la cabeza de los niños se hinchaba mientras que su cuerpo se debilitaba porque el sucedáneo tóxico contenía sólo un 1.5% de proteína en lugar del 10% mínimo que la ley china exige.  Las autoridades arrestaron a 47 personas acusándolas de fraude alimentario.

Granos de pimienta de barro

En la provincia de Guangdong se descubrió que se vendía un extraño tipo de pimienta que simplemente no sabía a pimienta. Detenido el fabricante se aclaró la razón : los granos de pimienta se realizaban rebozando pequeños granos de barro en harina. Nadie murió por dicho engaño, e incluso las autoridades se preguntaban qué razón movió al productor para adulterar un producto que no genera grandes beneficios. La explicación obtenida fue tan simple como que es más fácil fabricar pimienta con barro que mantener una explotación de la misma. Con dos cojones.

Huevos de mentira

Si la explicación dada por el productor de granos de pimienta de barro os parece una burrada, la historia de los huevos de gallina de mentira os parecerá increíble. Diversos productores chinos han conseguido fabricar huevos artificiales. La yema y la clara se consiguen mezclando diversos tipos de resina, coagulantes, espesantes y colorantes con un valor nutritivo igual a cero. La cáscara se fabrica con carbonato cálcico y el aspecto externo es indistinguible del huevo real. Mientras que una gallina "natural" puede poner una media de 250-300 huevos al año, en el caso de los huevos artificiales se consiguen 1.500 en un día por operario, comparable a la producción de una granja de tamaño medio-grande. ¿Que qué pena les cayó a los responsables de este fraude alimentario? Ninguno. De hecho los siguen fabricando, justificándolos como una alternativa barata al huevo real.

Salsa de soja hecha de cabello humano

Pues el título de este fraude es suficientemente explicativo. La "salsa de soja" se extraía del cabello humano por medio de un proceso similar al empleado para fabricar la salsa de soja de verdad. Las autoridades prohibieron este fraude argumentando que "al haber obtenido el cabello de barberías, las condiciones higiénicas no eran las adecuadas". En fin, sin comentarios.

Sandías que explotan

El forchlorfenuron es una hormona que estimula el crecimiento de las plantas y por tanto permite acelerar la obtención de cosechas. Lo que nadie explicó a los agricultores chinos es que las sandías llevan mal el uso y abuso de esta hormona, así que ante el crecimiento acelerado tienden a explota como si fueran granadas de mano. Centenares de agricultores perdieron sus cosechas y la prensa local se echó unas risas a su costa.

Contaminación de leche infantil con melamina 

Los chinos no aprendieron nada con el "Síndrome de la Cabeza Hinchada". En 2008 seis bebés fallecieron mientras que alrededor de 300.000 enfermaron de gravedad. La enorme extensión de la intoxicación se debió a que el suministrador de la leche infantil era en grupo Sanlu, una de las empresas de alimentos más importantes del país. La empresa declaró con total desvergüenza que conocía la existencia de melamina en la leche desde hacía meses pero que era un problema de sus suministradores, no el suyo.

Aceite de desagüe

¿Qué es el aceite de desagüe? Pues es el aceite obtenido de las freidoras industriales, restaurantes etc y que en Occidente se llevaría directamente al centro de reciclado. Pues bien, en China este aceite tiene una segunda vida. Existen empresas que lo recogen, filtran, y en resumen le proporcionan un aspecto similar al aceite original, vendiéndolo como aceite apto para el consumo. Olvidan un asunto muy importante : el aceite empleado para freír durante mucho tiempo contiene toxinas que no se pueden eliminar fácilmente ocasionando graves problemas intestinales y cáncer a largo plazo. Las autoridades alimentarias chinas se pusieron las pilas a partir de 2010, si bien no se ha conseguido erradicar su consumo.

Y estos casos son sólo una "leve" muestra de centenares de ellos que ocurren en la milenaria China casi a diario...








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