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viernes, 31 de octubre de 2014

Menús para este fin de semana (1 y 2 de Noviembre 2014)

Sábado


Almuerzo


Entrante





Plato principal




Postre

Fruta del tiempo (cakis, granada etc)





Cena

Entrante




Plato principal




Postre

Fruta del tiempo (naranja, mandarina...)


Domingo


Almuerzo


Entrante




Plato principal




Postre





Cena


Entrante




Plato principal




Postre

Fruta del tiempo








Panellets sin azúcar

Si sois diabéticos o simplemente queréis tomar poco azúcar una alternativa a los panellets tradicionales son los que se realizan con edulcorantes. Cuando hay que cocinar u hornear el alimento siempre, repito siempre, se deben emplear edulcorantes naturales como el sirope de ágave o la stevia y nunca los de tipo sintético.

En los panellets tradicionales la mitad de la masa se realiza con harina de almendras y la otra con azúcar, a igualdad de peso. Si se hiciera lo mismo con los edulcorantes resultaría una masa demasiado empalagosa puesto que endulzan más que el azúcar en general. La proporción correcta es de mitad o tres cuartos de edulcorante por cantidad de harina de almendra. El resto de la masa que "falta" se puede completar con algún vegetal dulce, generalmente zanahoria, patata o boniato.

Es decir, si tenemos 100 gramos de harina de almendra y disponemos de sirope de stevia, con 50 gramos del segundo tendremos más que suficiente para endulzar. Los restantes 50 gramos los podemos completar con boniato, por ejemplo.

Si empleamos stevia, para igual cantidad de harina de almendra vista anteriormente, emplearemos 75 de edulcorante y sólo 25 gramos de patata, por ejemplo.

Como la masa del panellet es mazapán (por su origen árabe), la receta sirve para cualquier dulce de mazapán, lo cual incluye las figuritas de idem y los huesos de santo.

INGREDIENTES (una docena de panellets):

100 gramos de harina de almendras
50 gramos de sirope de ágave (ó 75 gramos de stevia granulada, al gusto)
Boniato, patata o pulpa de zanahoria cocida (necesitamos entre 50 y 25 gramos)
Una clara de huevo
Saborizante (opcional) sin azúcar
Cobertura (almendras picadas, piñones etc)
La yema de un huevo.

En un bol se mezcla la harina de almendra, el edulcorante, la pulpa de la hortaliza "de relleno" previamente cocida y la clara de huevo, además del saborizante. Mezclamos bien hasta que queda una masa homogénea.

Si empleáis sirope de ágave la masa resultará más líquida y parecerá que no se puede trabajar para hacer los panellets. No os preocupéis, las metéis en la nevera, en la parte más fría y al cabo de un par de horas habrán tomado la suficiente consistencia para dar forma a los panellets.

A continuación se cubre el panellet con la cobertura de frutos secos que se desee. Se pintan con yema de huevo para que al hornear queden brillantes.

Precalentáis el horno a 180 grados y los introducís exactamente, ni más ni menos, durante 15 minutos escasos.

Al sacarlos comprobaréis que todavía están blandos. No os preocupéis, es lo correcto. Se dejan enfriar a temperatura ambiente y en unos minutos estarán crujientes por fuera y blandos por dentro, como debe ser.

Cuando se han enfriado lo suficiente los metéis en un tupper cerrado para que no entre el aire y los dejáis en un lugar a temperatura ambiente. Se mantendrán perfectamente durante una semana o más. Claro que no van a durar tanto...

Gachas dulces con pan frito (Andalucía)

Esta noche, más allá del importado Halloween, es tradicional en Andalucía tomar gachas dulces. Son muy fáciles de preparar aunque tienen cierto truco ya que si se hacen mal quedan grumosas y con sabor a engrudo. Si seguís los pasos que os daré a continuación seguro que os encantan y repetiréis la receta más de una vez.ç

INGREDIENTES (4 personas) :

1 vaso (200 ml) de harina blanca de trigo
3 vasos de leche entera
4 cucharadas colmadas de azúcar
1 cucharada de semillas de anís
1 palo de canela
Canela molida
Azúcar glass
Agua
Aceite virgen extra de oliva


Aunque el pan frito es opcional lo suelo poner por un gusto personal. Si preferís no hacerlo no hay problema.

En una sartén vertemos un chorro generoso de aceite de oliva. Cortamos rebanadas de pan de baguette, a ser posible finas (o de pan andaluz si tenéis la suerte de disponer) y las freímos por ambos lados evitando que se quemen. Cuando están doradas las dejamos sobre un papel absorbente de cocina para que escurran el aceite sobrante y reservamos.

En el mismo aceite vamos a freír las semillas de anís. Debéis estar atentos para evitar que se quemen. Con unos pocos segundos (10 a 15) será más que suficiente.

Inmediatamente incorporáis la harina pero atención, siempre a través de un cedazo fino. De esta manera no se formarán grumos. Le dais unas vueltas removiendo bien hasta que toma un color marrón. Esto significa que la harina ya está frita y evitará dar a las gachas sabor de engrudo.

Seguidamente añadimos la leche, el azúcar y el palo de canela a fuego medio. No dejamos de remover hasta que la salsa liga. Como quedará muy espesa, añadimos poco a poco agua : un mínimo de un vaso y un máximo de dos será lo correcto. La consistencia final debe ser el de la mahonesa, tal vez un poco más fuerte que ésta.

Las servimos en cuencos individuales, con el pan frito que corresponda por ración, espolvoreando por encima el azúcar glass y la canela, tomándose calientes o templadas.

Una receta tradicional, sencilla y barata que seguro que os encanta.


jueves, 30 de octubre de 2014

Hornear boniatos

Hay muchas recetas de boniatos pero uno que las has preparado casi todas se queda con la más sencilla : hornear el tubérculo sin más. Para ello precalentamos el horno a 190 e introducimos los boniatos a los que previamente hemos clavado la punta de un cuchillo por diversas zonas. Esto sirve para evitar que se inflen y lleguen a estallar con el calor. Con una hora de horneado será suficiente. Si queremos comprobar si está hecho, deberemos clavar de nuevo un cuchillo que debería entrar en la carne como si esta fuera mantequilla. Y ya está, no hacen falta más florituras ni explicaciones.  

Eso sí, indicar que a pesar de que su consumo en España está muy limitado a las fechas que rodean el día de Todos los Santos, se trata de un tubérculo muy rico en fibra, carbohidratos, minerales y vitaminas, por lo que se debería consumir a lo largo de todo el otoño. Nuestra salud lo agradecería.

Asar castañas al microondas

Utilizar la palabra "asar" cuando hacemos castañas al microondas es un poco iluso ya que como mucho las "cocemos". En cualquier caso si no tienes una sartén perforada, no quieres encender el horno o más habitualmente eres de los que no tienen paciencia, he aquí algunos consejos para cocinar castañas en el microondas.




  1. Es necesario hacer una muesca profunda en el lado plano de la castaña (ojo ! no el abombado). El corte debe atravesar las dos pieles y llegar a la pulpa porque si no lo hacéis así el vapor que se generaría haría estallar la castaña y os pondría el microondas perdido.
  2. Colocad una cantidad pequeña cada vez ya que si hacéis demasiadas es seguro que algunas piezas se enfriarán antes de que llegue a vuestras bocas y entonces la piel interna se vuelve a pegar y ya no hay quien las despegue. Se deben pelar y comer todavía calientes.
  3. Con un microondas de 800 W se aconsejan unos tres minutos, más o menos. No apartéis la vista del horno mientras se hacen para evitar que alguna castaña decida adelantar su cocción "a lo bestia"y convierta vuestro microondas en un campo de batalla.
  4. Una vez cocidas, las sacáis del horno con cuidado - el horno estará lleno de vapor muy caliente - y las depositáis cubiertas con un paño en un plato. De esta manera tomarán la misma temperatura. Ya podéis comerlas pelándolas con relativa facilidad. Si las castañas no son de buena calidad la piel interna costará mucho de quitar. Si son buenas, se desprenderá enseguida. Recomiendo por esto motivo, además de por el sabor, las castañas gallegas aunque precisamente por su calidad su precio es alto y suelen destinarse grandes cantidades de la misma al mercado extranjero.

Crema de setas y castañas

Una receta muy otoñal con dos productos típicos de temporada

INGREDIENTES :

250 gramos de setas (hongos, champiñones, rovelló/níscalo, fredolic etc) *
5 ó 6 castañas de tamaño medio
1 cebolla fresca o morada tipo "Figueres"
Medio litro de caldo de pollo
300 ml de leche entera
Boniato (opcional)
200 ml de nata para cocinar
Aceite virgen extra de oliva
Sal

* Es posible hacer la sopa con un solo tipo de seta o bien con una mezcla de varios tipos. Es recomendable utilizar hongos si están disponibles o fredolics, ya que son los que mejor casan el sabor con la castaña. La sopa de níscalo nos dará un aroma a pino o a sotobosque muy interesante. Si empleáis setas con sabor suave como el champiñón o la gírgola es recomendable añadir un poco de trufa rallada o bien una pizca de nuez moscada. No es posible hacer la crema con setas secas o enlatadas ya que el sabor que pretendemos realzar se ha perdido hace tiempo.

En primer lugar limpiamos bien los hongos mientras hervimos las castañas peladas en agua para que queden blandas y se les pueda quitar fácilmente la piel interna. Tenemos a mano el caldo de pollo que habremos hecho simplemente hirviendo las piezas de pollo. 

En una olla grande echamos un par de cucharadas de aceite y freímos la cebolla picada hasta que queda dorada. A continuación incorporamos las setas y las salteamos brevemente. Seguidamente añadimos el caldo de pollo, las castañas ya hervidas y la leche entera. 

Dejamos al fuego medio alrededor de media hora. Transcurrido el tiempo de cocción pasamos todos los ingredientes por la batidora hasta que queda una pasta fina. Añadimos entonces la nata líquida y removemos a fuego bajo alrededor de dos minutos evitando en todo momento que hierva.

Sacaremos del boniato unas láminas muy finas. Las pasamos por la sartén con un poco de mantequilla. Lo incorporamos al centro de cada plato a modo de decoración si os apetece hacerlo así.

Se sirve bien caliente. El aroma y el sabor seguro que os encantan.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Tarta de cakis

Hay dos tipos de  cakis : los de pulpa blanda, es decir, el llamado "clásico" que tiende a desaparecer de los mercados por las dificultad en transportarlo y el de carne dura, que se puede comer como una manzana, y que se llama "persimon". Actualmente es más común encontrar el tipo "persimon", de carne dura, pero también más astringente (áspero) y que si bien se puede utilizar para las mismas recetas que para el clásico requiere tiempos de cocción más elevados.

INGREDIENTES :

1 vaso (200 ml) lleno de pulpa de caki (1 ó 2 cakis)
2 ó 3 cakis que cortaremos en rodajas para decorar
2 huevos + 1 yema
1 hoja de pasta quebrada (de la que no sube)
Medio vaso de azúcar blanco
Medio vaso de leche condensada
Vaso y medio de nata para cocinar
2 cucharadas de mantequilla desecha
1 cucharadita de zumo de limón
Media cucharadita de canela molida

Extendemos en un molde para pasteles (de unos 22 cm de diámetro) la pasta quebrada de manera que suba por los moldes unos 2 cm, más o menos.

Rallamos un caki o dos (los necesarios para llenar un vaso).

En un bol mezclamos todos los ingredientes y la mezcla la vertemos sobre la pasta quebrada. Colocamos sobre la superficie los cakis cortados en rebanadas o gajos, al gusto, siempre y cuando no sean demasiado gruesos. Los pintamos con la yema de huevo.

Precalentamos el horno a 230 grados e introducimos el pastel durante 10 minutos, Transcurrido el tiempo disminuimos la temperatura a 180 grados y cocinamos durante media hora adicional o hasta que al clavar un palillo en el centro salga totalmente seco.

Retiramos del horno y dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de servir,


martes, 28 de octubre de 2014

Un estudio demuestra la alta calidad nutricional del caqui

Este artículo de "El Periódico" destaca la alta calidad nutricional del caqui, una fruta otoñal más que recomendable. No dejéis de leerlo !

Ni bueno ni malo, sino todo lo contrario

En alimentación, como en otras muchas cosas, todo está lleno de matices grises. Este artículo de "EL PAIS" hace un análisis riguroso y ameno sobre las supuestas bondades y maldades de los alimentos. Merece la pena leerlo.

Galletas de calabaza (Estados Unidos)

Ahora que llega Halloween aprovechemos las calabazas que inundan las verdulerías para algo más que para asustar. Esta receta es muy típica de algunos Estados del Sur de América. 

INGREDIENTES (2 docenas de galletas, más o menos) :

1 vaso de harina (200 ml, el normal para agua) para cualquier propósito
Medio vaso de puré de calabaza
Medio vaso de copos de maíz (de los simples)
Medio vaso de mantequilla al punto de pomada
Medio vaso de azúcar morena
Medio vaso de azúcar blanca
1 huevo 
1 vaso de pasas sin hueso (corintias o sultanas)
Media cucharadita de canela molida
Levadura química (según lo que recomiende el fabricante, generalmente media cucharadita)
Un pellizco de sal

Para obtener puré de calabaza basta con hornear la calabaza alrededor de 20 minutos a 180 grados o bien hervirla en trozos hasta que la pulpa se ablande, lo que os sea más fácil.

En un bol mezclamos la mantequilla al punto pomada, al azúcar moreno y el blanco hasta que queda una crema suave. Batimos el huevo y lo añadimos. Luego el puré de calabaza, batiéndolo para que quede bien homogéneo. Finalmente añadimos los copos de maíz, el pellizco de sal, la canela y las pasas. Batimos bien de nuevo.

Precalentamos el horno a 180 grados. En una bandeja cubierta con un papel vegetal vamos depositando cucharadas de masa (es costumbre que queden un poco "rústicas") y las horneamos durante 10 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar a temperatura ambiente.


lunes, 27 de octubre de 2014

Filetes de pescado con salsa de naranja

Una forma original y fácil de servir el pescado más allá del clásico horneado, frito o empanado.

INGREDIENTES (4 personas) :

4 supremas o filetes de pescado blanco grandes (dependiendo del tamaño, añadid más)
1 cebolla mediana morada tipo "Figueres"
3 cucharadas de mantequilla
Medio vaso de zumo de naranja natura
Una cucharadita de ralladura de la piel de naranja
Harina blanca de trigo
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva


Podemos cocinar las supremas (de lubina, lenguado etc) como prefiramos : en papillote, al horno etc. En este caso he elegido freírlas en aceite de oliva. Vertemos un chorro generoso de aceite de oliva y freímos cada lado del pescado, debidamente salpimentado y pasado por harina, durante 1 minuto. Retiramos y reservamos.

En la misma sartén donde hemos frito el pescado vertemos una cucharada de mantequilla y en ella freímos la cebolla rallada. Cuando transparenta añadimos  el zumo de naranja, las ralladuras de la piel y salpimentamos. Removemos hasta que espese ligeramente y entonces añadimos el pescado. Cubrimos la sartén y dejamos hacer durante unos 5 a 10 minutos (dependiendo del tamaño del pescado) a fuego medio-bajo.

Se sirve caliente acompañado de verduras al vapor o un poco de arroz y si se quiere se puede adornar con gajos de naranja y cebollino picado.


viernes, 24 de octubre de 2014

Menús para este fin de semana (25-26 Octubre)

Sábado


Almuerzo


Entrante




Plato principal




Postre

Fruta del tiempo

Cena


Entrante




Plato principal




Postre

Fruta del tiempo


DOMINGO


Almuerzo


Entrante




Plato principal




Postre






Cena


Plato único (acompañado con ensalada)




Postre

Fruta del tiempo






jueves, 23 de octubre de 2014

Tarta rústica de higos

Aunque lo mejor es siempre comer la fruta fresca a veces ocurre que ésta no es demasiado gustosa. Lo mejor en estos casos es emplearla en la repostería. Eso me ocurrió con medio kilo de higos frescos los cuales literalmente no sabían a nada. Así que los empleé para hacer esta tarta rústica que se hace muy fácilmente.

INGREDIENTES :

Unos veinte higos, más o menos
1 hoja de pasta quebrada (de la que no sube) suficiente para hacer una tarta de unos 20 cm de diámetro
6 cucharadas de azúcar morena
6 cucharadas de harina de almendras
Una yema

Colocamos la pasta quebrada en un molde circular o rectangular, al gusto, de manera que pueda subir por los bordes al menos un par de centímetros. Espolvoreamos por la base 3 cucharadas de azúcar y 3 cucharadas de harina de almendras (la mitad).

Lavamos bien los higos frescos y los cortamos por la mitad. Los vamos colocando por encima de la superficie de manera que la ocupen en su totalidad. Por encima espolvoreamos el resto de azúcar y de harina de almendras. Subimos el borde de la pasta y la pintamos con la yema de huevo.

Precalentamos el horno a 180 grados y en 20 minutos, o cuando la pasta se vea bien hecha, lista para sacar. Se puede servir templada o fría, al gusto.

Veréis que la fruta que no sabía nada por efecto del calor y del azúcar añadido  adquiere el sabor que originalmente debería haber tenido. 


miércoles, 22 de octubre de 2014

Sopa de patatas con chorizo

El chorizo y la morcilla, en cantidades moderadas y a ser posible en versiones "light" deberían estar presentes en nuestras dietas de forma regular ya que uno de sus ingredientes principales es el hierro a través de la sangre que contienen. Generalmente somos deficitarios en hierro y esa puede ser una de las causas del cansancio o el bajo rendimiento intelectual, además de desembocar en anemia en casos extremos. El hierro está también presente en alimentos vegetales pero la absorción del hierro "vegetal" es menos efectivo que el de procedencia animal. Si queréis que el hierro que toméis se absorba en la mayor cantidad posible lo mejor es acompañar las comidas con zumos naturales con alto contenido en vitamina C (zumo de frutos rojos, naranja etc).

Esta receta es muy fácil de hacer y constituye un gran aporte de hierro. Por cierto, en muchos países el chorizo se ha vuelto muy popular (Francia, Estados Unidos ...) y para ellos  representa una asociación  inmediata entre este producto y la cocina española.

Claro que si leyeran los periódicos españoles a diario tendrían otra percepción de su significado.

INGREDIENTES (4 personas) :

2 patatas medianas-pequeñas por comensal
1 chorizo pequeño-mediano por comensal (picante o dulce, al gusto)
1 cebolla grande morada tipo "Figueres"
1 pimiento verde para freír
1 diente de ajo
Medio vaso de vino blanco
2 cucharadas de tomate triturado
1 cucharadita de pimentón dulce o picante (opcional)
2 hojas de laurel
Sal
Aceite virgen extra de oliva

En una cazuela vertemos un chorro generoso de aceite de oliva y a fuego medio freímos la cebolla y el diente de ajo bien picados. Cuando la cebolla transparenta añadimos el pimiento también picado y a continuación los chorizos cortados a trozos o bien enteros. En el segundo caso es mejor hacer alguna perforación con el tenedor o cuchillo.

Cuando el chorizo toma color rojo intenso añadimos las dos cucharadas de tomate triturado y el medio vaso de vino blanco, además de las hojas de laurel.  Seguidamente añadimos algo menos de un litro de agua y si queremos el pimentón (en la versión dulce o picante). Mientras llevamos a ebullición pelamos las patatas y las cortamos en trozos chascándolas al final (esto es, rompiéndolas) para que la fécula espese la sopa. Si sólo las cortamos con cuchillo será difícil que la sopa espese.

Cuando el agua comienza a hervir añadimos las patatas, reducimos el fuego y cubrimos de manera que al levantar la tapadera cese la ebullición. Mantenemos de esta manera durante unos 20-30 minutos (o hasta que las patatas se ablanden, que teniendo en cuenta la calidad de las patatas que corren hoy en día, puede ser hasta mucho más tiempo).

Se sirve caliente y está de fábula.

Reheated pasta is less fattening



It's an odd statement but seems that reheated pasta has less fattening effect. Do not miss the article that appeared at BBC website which is based in the famous TV program "Trust me, I'm a doctor" that explains the solution to the guess.

martes, 21 de octubre de 2014

La pasta recalentada no engorda

Un descubrimiento apoyado en pruebas científicas que cambiará la forma en que vemos la pasta en nuestra dieta. No dejéis de leer este artículo aparecido en "EL CONFIDENCIAL".

Flan de mejillones

¿Os suena raro? Pues no hay razón. El resultado final de esta receta es espectacular, tanto en presentación como en sabor. Tanto es así que se presta para las comidas más elegantes a un precio realmente económico.

INGREDIENTES (4 personas) :

Para cocinar los mejillones :

Medio kilo de mejillones con su cáscara
1 cebolla morada grande tipo "Figueres"
1 vaso de vino blanco (200 ml)
1 diente de ajo
1 manojo de hierbas provenzales
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva

Para hacer los flanes :

1 huevo + 2 yemas
Medio vaso de leche entera (100 ml)
Medio vaso de nata líquida para cocinar
Medio vaso de vino blanco
Un pellizco de curry
Sal
Pimienta

En una cazuela con un chorro generoso de aceite de oliva freímos la cebolla y el diente de ajo bien picados, añadiendo además el manojo de hierbas.

Cuando la cebolla transparenta añadimos los mejillones bien lavados y todavía cerrados. Seguidamente bañamos con el vaso de vino y dejamos cocer sin tapadera durante 4 ó 5 minutos. Retiramos los mejillones que se han abierto, quitándoles la carne, y el resto que no se ha abierto los descartamos. Filtrad el líquido restante y reservad.

Picamos la carne de los mejillones - reservamos una docena para decorar - y la añadimos a un bol. En el mismo bol añadimos la nata, la leche, el vino blanco y medio vaso del jugo que han desprendido los mejillones al cocerlos. Añadimos los huevos batidos, el pellizco de curry, un poco de sal y un golpe de pimienta. Mezclamos bien.

Vertemos el contenido del bol en flaneras individuales, a poder ser de silicona o bien de metal bien engrasadas,  dejando en el fondo la carne entera de un mejillón. Los cocemos en el horno al baño maría a 100 grados durante una hora o hasta que al clavar un palillo salga completamente seco.

Dejamos enfriar - se puede llevar al frigorífico o bien servir a temperatura ambiente -, desmoldamos, decoramos con los mejillones enteros y se sirve acompañado de ensalada o de alguna salsa adecuada.

domingo, 19 de octubre de 2014

Pestiños

Foto : Wikipedia
Los pestiños se consumen durante todo el año pero especialmente en Todos los Santos, Navidad y Semana Santa. Son muy fáciles de hacer.

INGREDIENTES :

Medio kilo de harina blanca
Un vaso (200 ml) de vino blanco
Un vaso de agua
1 cucharada de canela en polvo
1 pizca de sal
1 cucharada de anís
1 cucharada de sésamo
La piel de una naranja (sin la parte blanca)
Azúcar glass, azúcar o un vaso de miel
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar vamos a aromatizar el aceite. Dispondremos en una sartén una buena cantidad de aceite, la suficiente para que una vez aromatizado extraigamos un vaso del mismo queden al menos un par de dedos para freír los pestiños.

En el aceite todavía frío vertemos la cucharada de anís, la de sésamo (o ajonjolí, como queráis llamarlo) y la piel de la naranja. Ponemos a fuego bajo y removemos los ingredientes durante unos diez minutos.

Transcurrido el tiempo retiramos del fuego y filtramos para retirar los aromatizantes. Dejamos enfriar separando un vaso (200 ml) del aceite.

En un bol mezclamos la harina con la canela y un pellizco de sal. A continuación añadimos el vino blanco y el vaso de aceite aromatizado que habíamos separado. Mezclamos bien hasta que tenemos una masa que no se pegue a los dedos. Si fuera necesario añadimos agua (hasta un vaso como máximo) para conseguir la consistencia adecuada.

Una vez la masa no se pegue a los dedos podemos pellizcar porciones a las que daremos forma de pequeñas tortas. Luego doblamos los lados para que se unan y tomen la forma que veis en la imagen. 

Calentamos el aceite que ha restado y en él freímos los pestiños hasta que están dorados. El aceite debe estar muy caliente, casi a punto para humear de manera que al introducir los pestiños estos se frían con un fuerte burbujeos. Deberemos así mismo introducir una cantidad muy pequeña cada vez para evitar que se toquen. Una vez están dorados los extraemos, dejamos que escurra el aceite y espolvoreamos con azúcar glass. Si queremos rebozarlos en azúcar, simplemente al sacarlos del aceite los dejamos escurrir brevemente y luego los  pasamos por un bol con azúcar.

Los pestiños a la miel requieren diluir la miel en agua utilizando una cazuela a bajo fuego de manera que se obtenga un líquido con la consistencia del almíbar. Se pasan los pestiños y se deja escurrir el sobrante.

Es ese tipo de dulce que os pedirán más de una vez.



viernes, 17 de octubre de 2014

Dulce de Membrillo

Fuente : wikipedia
Muy popular en España así como en Suramérica y México (donde se conoce como ate) el membrillo es un fruto parecido a una pera grande y algo deforme que en estado natural resulta incomestible. Para poderlos degustar los griegos y romanos los cocían y endulzaban con miel y más o menos la misma técnica se suele emplear en la actualidad sustituyendo la miel por azúcar.

En la festividad de Todos los Santos (1 de Noviembre) es tradicional en algunas zonas de España consumir dulce de membrillo acompañado de queso blanco, frutos secos y algún vino dulce. Para los que son de mi edad seguro que recuerdan que en su niñez - cuando los dinosaurios vagaban libres por la sabana - la tres meriendas tradicionales que nos daban nuestras madres eran el plátano con pan, el chusco con una onza de chocolate clavada en el centro y el bocadillo de dulce de membrillo. Y el consejo de nuestras madres : "si os persigue un tyranosaurus, le
tiras el membrillo y así se entretiene mientras tu corres". Y nosotros pensábamos : "si hombre, en cualquier caso le tiro el pan".

Podéis comprar dulce de membrillo en cualquier supermercado, pero hacerlo en casa tiene un plus que merece la pena.

INGREDIENTES :

1 Kg de membrillos
500 gramos de azúcar blanca *
Zumo de limón

* La cantidad de azúcar siempre ha de ser igual que el peso efectivo de los membrillos sin piel ni semillas. De 1 Kg de membrillos se obtiene alrededor de 500 de pulpa "utilizable" pero lo mejor es que ajustéis el peso para obtener la exacta equivalencia.

En primer lugar pelamos y quitamos las semillas y el centro de la fruta que es más dura. Los trozos que vayamos obteniendo los debemos mojar en limón para evitar que se oxiden.

A continuación vertemos los trozos en una olla y los cubrimos lo justo de agua. Dejamos que hierva durante media hora más o menos.

Cuando tenemos la fruta cocida la extraemos y llevamos al pasapurés. A continuación es conveniente pasarla por la batidora para que quede muy fina.

La vertemos de nuevo en una cazuela sin agua a fuego muy bajo - mínimo - y añadimos el azúcar. Debemos remover con una cuchara de madera hasta que el azúcar se funde y la mezcla espesa. El punto exacto será aquel en que la cuchara se clave vertical y quede bien agarrada a la masa.

A continuación nos hacemos con un molde de cualquier forma y lo mojamos con un poco de aceite de manera que sea fácil desmoldar (no empleéis mantequilla).

Rellenamos el molde con el dulce de membrillo, lo dejamos enfriar a temperatura ambiente y lo metemos en el frigorífico durante 24 horas. Luego desmoldamos y listo para comer.

jueves, 16 de octubre de 2014

Panellets y Huesos de Santo

Las dos fechas más tradicionales para los dulces son Todos los Santos, a celebrar de aquí a pocas semanas, y Semana Santa. Hoy vamos a ver los Panellets, típicos del Este de España y los Huesos de Santo, más propios del centro de la Península. Si los vais a confeccionar en casa no estaría más hacer acopio de los ingredientes más caros (piñones y harina de almendras) antes de que suban de precio. En próximas entradas os dará las recetas de la gachas, los pestiños, el dulce de membrillo etc.

Panellets sin boniato ni patata

Los panellets se consumen en Valencia, Baleares y Cataluña durante la fiesta de Todos los Santos, juntamente con frutos secos, castañas asadas, boniatos y vino dulce. Se suelen hacer mezclando patata o boniato con almendra y azúcar, aunque la presencia de los dos primeros ingredientes sólo se justifica por una razón de ahorro (aunque algunos prefieren en cualquier caso poner boniato o patata para hacer un dulce más liviano). El auténtico panellet sólo lleva azúcar, almendra molida, huevo, agua y un saborizante, que puede ser café, limón, jarabe de grosella, chocolate, frutos secos...lo que sea. Son bastante sencillos de hacer, sobretodo si no elegís cubrirlos de piñones o almendra ya que la cobertura puede llevar bastante tiempo.

INGREDIENTES :

250 gramos de almendra molida
250 gramos de azúcar
2 huevos
la piel rallada de un limón
Agua
Saborizantes : piñones, almendras, chocolate, jarabe de grosella, café

En un bol mezclamos el azúcar y las almendras molidas. Separamos las claras de la yemas de los huevos y reservamos estas últimas. Vertemos las claras en la mezcla de azúcar y almendras y empezamos a amasar. Es una masa bastante seca, por lo que deberemos trabajarla y mucho. Debe quedar homogénea y compacta. Si queremos hacer panellets con cubierta de almendras o piñones es recomendable aromatizar la masa con la ralladura de una piel de limón (sin la parte blanca que amarga). Si el panellet es de chocolate añadiremos 50 gramos de una tableta al 70% también rallada. Para el panellet de café añadiremos una taza de café negro (100 ml) y para el panellet de grosella medio vaso (100 ml) de jarabe de grosella. Si al final la masa, por mucho que la trabajemos, queda demasiado seca y se resquebraja con facilidad, la iremos salpicando con agua poco a poco hasta quedar suficientemente elástica.
Una vez tenemos la masa lista, separamos una cierta cantidad para crear cilindros alargados de unos veinte centimetros de largo y  un centímetro de diámetro. Cortamos los cilindros cada dos centímetros y situando cada trozo entre las palmas de la mano le damos una forma redondeada. De esta manera estamos seguros que todos tendrán el mismo tamaño.
Los panellets de chocolate, café y grosella se pueden hornear directamente a 180 grados colocándolos sobre un papel de hornear o la rejilla del horno. Con 15-20 minutos será más que suficiente (o cuando el exterior se empiece a dorar).
Los panellets cubiertos de almendras o piñones son más complicados. Hay que rodar las esferas de masa sobre los piñones enteros o almendras parcialmente troceadas. En teoría los frutos secos se deberán pegar a la masa pero en la práctica esto dependerá de viscosidad de la superficie, así que lo más probable es que debáis hacerlo uno a uno, sobretodo en el caso de los panellets de piñones, los más apreciados.  Cuando consigáis una buena cobertura, debéis pintar la superficie con las yemas de huevo que habéis separado al principio. Recordad, esto sólo en el caso de cubierta con frutos secos para que el panellet quede brillante. Como en el resto de panellets, con hornear a 180 grados durante 15-20 será más que suficiente.
Con las cantidades referidas es posible hacer dos docenas de panellets.

Huesos de Santo


Los Huesos de Santo son un dulce típico del centro de España, equivalente a los Panellets del este del país. Se consumen para Todos los Santos (quedan menos de tres semanas) y su precio suele ser elevado porque en su mayor parte se realizan de forma artesanal distribuyéndose entre el público a través de las confiterías. El Hueso de Santo tradicional - huelga decir de dónde procede el nombre con sólo observar el aspecto que tienen - se confecciona con un cilindro de mazapán relleno de almíbar de yema, todo ello cubierto con una glasa. Actualmente el relleno se ha diversificado bastante siendo posible encontrar Huesos de cabello de ángel, mermelada o confitura, chocolate etc. Los que vamos a hacer los rellenaremos de cabello de ángel

INGREDIENTES

200 gramos de harina de almendras
300 gramos de azúcar glas
La clara de un huevo
Cabello de ángel (venden latas de esta confitura en casi cualquier supermercado)
Mantequilla
Harina blanca de trigo


En  un bol mezclamos los 200 gramos de harina de almendras con 200 gramos de azúcar impalpable (azúcar glas) y la clara de un huevo. Amasamos rotundamente hasta que queda una masa compacta y homogénea.
Echamos harina sobre el mármol de la cocina y con un rodillo extendemos la masa hasta quedar una lámina fina rectangular. Sobre ella extendemos el cabello de ángel y enrollamos con cuidado hasta formar un cilindro alargado que cortamos en secciones de unos 6 centímetros.
En un bol calentamos en el microondas unos 50 gramos de mantequilla hasta dejarlo a punto de pomada (unos 15 segundos serían suficientes). A continuación añadimos poco a poco los 100 gramos restantes de azúcar glas mezclándolos para que quede una masa homógena semi líquida (podemos incorporar una cucharadita de agua). Colocamos los Huesos sobre una bandeja que pueda ir al horno y los pintamos con la glasa. Precalentamos el horno a 160 grados y dejamos unos tres minutos aproximadamente. Si no queremos usar tanta azúcar, podemos prescindir de la glasa y simplemente pintarlos con la yema del huevo con lo que además conseguiremos un atractivo color dorado.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Patatas a la húngara

Una receta típica de Hungría que recuerda bastante al gulash sólo que en lugar de carne empleamos unas humildes patatas. De hecho en la cocina magiar hay muchas recetas de sopas o estofados que recuerdan al gulash, unificadas en sabor gracias a la paprika. Si no tenéis paprika húngara podéis emplear pimentón dulce o picante, al gusto.

INGREDIENTES (4 personas) :

Medio kilo de patatas
250 gramos de tomates maduros rojos
250 gramos de cebolla morada tipo "Figueres" (siempre igual cantidad de tomates que de cebollas)
2 dientes de ajo
Medio vaso (100 ml) de caldo de carne
2 hojas de laurel
1 cucharadita de pimentón (picante o dulce) o paprika
Orégano o albahaca
Sal
Pimienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva

Precalentamos el horno a 180 grados. Mientras se calienta pelamos los tomates, les quitamos las semillas y los cortamos en dados. También se pueden dejar sin quitar las semillas, cortándolos en rodajas (es el método que prefiero, pero va  a gustos).

En una sartén vertemos un chorro generoso de aceite y en él, a fuego medio, incorporamos la cebolla y los dientes de ajo rallados, así como el tomate. Los sazonamos con sal, pimienta y la paprika. Con darles vueltas un par de minutos es más que suficiente.

Llevamos el sofrito a una fuente que pueda ir al horno y lo extendemos por el fondo.  Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas. Las espolvoreamos con orégano, sal y pimienta, vertemos el medio vaso de caldo y añadimos las hojas de laurel.

Horneamos durante una hora  aproximadamente. Las patatas deben quedar blandas, bien doradas y no debe quedar nada de caldo. Si quedara caldo daremos un poco más de tiempo.

Un buen acompañamiento pero también una receta que constituye un excelente entrante.

martes, 14 de octubre de 2014

Patatas carbonara

La salsa carbonara no sólo sirve para preparar pasta, sino también para otros ingredientes base como estas patatas. Esta receta sirve tanto como entrante como acompañante.

INGREDIENTES (4 personas) :

1 Kg de patatas
200 gramos de panceta
1 cebolla morada grande tipo "Figueres"
2 yemas de huevo
100 ml (medio vaso) de nata para cocinar
Queso parmesano rallado (un puñado)
Sal
Pimienta negra
Aceite virgen extra de oliva


En una cazuela con abundante agua hervimos las patatas con la piel. Cuando están cocidas las retiramos y reservamos. 

Mientras se enfrían las patatas,  mezclamos en un bol las yemas de huevo, el queso parmesano rallado, la nata, una pizca de sal y un golpe de pimienta negra molida.

Si las patatas ya se han enfriado las pelamos y cortamos en cubos, añadiéndolas al bol.

En una sartén grande vertemos un chorro generoso de aceite de oliva y en él freímos la cebolla bien picada. Cuando transparenta añadimos la panceta cortada en trozos pequeños y le damos unas vueltas. Es el momento de añadir la mezcla que hemos hecho anteriormente. Añadimos por tanto las patatas y la salsa carbonara, cocinamos a fuego medio sin dejar de remover durante unos cinco minutos, rectificamos de sal y pimienta y listas para comer.

Seguro que vuestra familia no os vuelve a pedir más pasta con carbonara sino patatas con carbonara.

Asado de jamón con ciruelas

Una receta pantagruélica que puede constituir un plato único añadiendo patatas al asado y acompañándola de una buena ensalada.

INGREDIENTES (4 personas) :

1 jamón de cerdo de 2Kg aproximadamente
2 docenas de ciruelas pasas sin hueso
100 gramos de bacon en taquitos
1 vaso de caldo de carne o ave
1 vaso de vino blanco
2 cebollas moradas grandes tipo "Figueres"
3 dientes de ajo
1 Kg de patatas
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar frotamos la pierna con sal, pimienta y un diente de ajo. Una vez hecho esto hacemos una docena de cortes en la misma y en ellos metemos láminas de ajo, una ciruela pasa y un poco de bacon (en realidad se debe meter el bacon dentro de la ciruela pero es demasiado laborioso).

A continuación depositamos la pierna dentro de una cazuela grande que pueda ir al horno sobre una cama de cebollas, los dientes de ajo que han sobrado hechos láminas y el resto de ciruelas y tacos de tocino.

A continuación vertemos el vino y el caldo y finalmente colocamos alrededor las patatas peladas y convenientemente salpimentadas.

Precalentamos el horno a 200 grados e introducimos el jamón durante una hora, aproximadamente. Si queremos que tenga un exterior bien dorado le damos al gratinador durante 10 minutos por ambos lados.

Seguro que ese día nadie protesta por la comida.

lunes, 13 de octubre de 2014

Sugerencia de menús para este fin de semana (18-19 Octubre 2014)

SÁBADO


Almuerzo


Entrante




Plato principal




Postre

Fruta del tiempo

Cena

Entrante




Plato principal 


Postre

Fruta del tiempo

DOMINGO


Almuerzo


Entrante




Plato principal




Postre




Cena


Entrante





Plato principal


Postre

Fruta del tiempo

Estofado de ternera a la mostaza

Voy a dedicar toda la semana a los platos "fuertes" de carne. El estofado de ternera que presento a continuación se puede preparar con solomillo de ternera o cerdo, pero también admite vaca o buey de manera que se puede adaptar a cualquier economía.

INGREDIENTES (4 personas) :

1 Kg de carne de ternera cortada para estofado
1 cebolla morada muy grande tipo "Figueres"
1 vaso (200 ml)  de vino blanco
1 vaso de nata para cocinar
3 cucharadas de mostaza francesa ultra-fuerte
1 hoja de laurel
1 diente de ajo
1 cucharada de mantequilla
Harina blanca de trigo
Sal
Pimienta negra
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar salpimentamos los trozos de carne, los pasamos por harina y los freímos en una cazuela, a ser posible de barro, con una cucharada de mantequilla y un chorro generoso de aceite de oliva. Cuando se doran ligeramente los extraemos y reservamos.

En la misma cazuela vertemos la cebolla rallada y el diente de ajo bien picado. Cuando la cebolla transparenta añadimos el vaso de vino, desglasamos el fondo, y volvemos a incorporar la carne acompañada de la hoja de laurel. Dejamos cocer a fuego medio-bajo durante media hora removiendo de vez en cuando.

Transcurrido el tiempo vertemos la nata en la que hemos disuelto la mostaza. Dejamos hacer durante unos cinco minutos - evitando que el caldo entre en ebullición - y rectificamos de sal y pimienta. También podemos rectificar de mostaza si nos gusta más fuerte.

Se sirve muy caliente con acompañamientos de arroz o de verduras (por ejemplo el brócoli hervido le va muy bien).